Imágenes que vienen a mi cabeza, una tras otra. El paso del tiempo repentino hasta ese día. Ese maldito día en que un mensaje desestabilizaba mi persona y detenía el reloj en ese instante desgarrador.
Hay dolor. Mucho.Ya no quedan más fotos, no más ¿Cómo andas muñeca?, ni besos, ni abrazos. Los te quiero se esfumaron como un eco sobre el aire. Quizás escuches alguno hoy o mañana o cierto día de mi vida en el que vengas a mi mente. Pero siempre habrá un te quiero dentro de mí.
Hoy, una vez más, te recuerdo.
