Cuando comenzamos a conocernos no hizo falta que hicieras muchos méritos para conquistarme. Yo sabía perfectamente que estaba rendida a tus pies y eso era algo que me aterraba. No quería volver a defraudarme en otro capítulo de amor. Demandaba por algo que yo no daba y quería escapar por cobardía porque no podía enfrentar mis sentimientos. Fue entonces que me deje llevar y comencé a escuchar lo que me pasaba...
No hay comentarios:
Publicar un comentario