martes, 30 de octubre de 2012

Final de partida



Pensar que se esta llegando al final de una etapa me aterra. Como cada vez que sé que va a suceder el cierre de un ciclo.
Cada ciclo marca un nuevo rumbo, uno que voy a ir escribiendo y del que voy a ser protagonista junto a quienes me rodean y forman parte de mi vida.
Aseguro que será favorable, que me veré mucho más independiente, haciendo lo que me gusta, lo que amo y me apasiona. Pero no deja de significar que me de muchísimo miedo, sé que tengo y puedo enfrentarlo, sé que así lo haré.
El temor a lo desconocido es figurita repetida. El no saber que vendrá aunque haya estado esperando siempre por eso. Ahora llega la hora, ahora es el momento, prometo no bajar los brazos y dejarme sorprender por el futuro que esta llegando.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Ciclos

Me pregunto porque tengo esos días de rareza absoluta, de no saber que me pasa, y tener la mente intranquila. No tengo claro el motivo de los rayes que se me cruzan por la cabeza, pero cuando sucede me siento como una planta sin sol. Una planta sin agua, intranquila, inquieta, que busca, que llama, que grita, que aprieta y desgarra. Suavemente yo extraigo de mi para ser su alimento y su energía vital.
Necesito muchos días de sol, poder limpiarme y comenzar bajo un nuevo ciclo. Recibo señales, lo se, cada día comenzamos un nuevo ciclo juntos, quiero que sea algo nuevo en cada amanecer. No quiero monotonía, costumbre, ni rutinas. Quiero sorpresas y en cada sol un horizonte nuevo por recorrer.


Vamos armando nuestro rumbo, nos hacemos juntos.
Y en mi mente, en mi corazón, en mi cuerpo:
Se y tengo la plena seguridad de que te amo.
Te ame desde el primer momento en que te vi
e incluso antes de verte por primera vez.