Hoy me dan ganas de escribir no desde la tristeza ni la melancolía sino desde la pura felicidad. Ganas de compartir todo lo lindo y lo bello que se esconde en mi y que él provoca.
Definitivamente ya no hay vuelta atrás porque se metió en mi con tanta fuerza que ya hasta me resulta imposible sacarlo. Realizamos un paso a la vez, pero parecen uno tras otro aceleradamente. Creo que no se puede controlar, y por ahora vamos juntos. Él se esta convirtiendo en todo lo que necesitaba, desde que llego no hace más que curarme el alma, de llenar mis oídos de miel y mi piel de sus caricias y los besos que me da...
Comienzo a derretirme y a llenarme de su calor. Comienzo a confiar, me lo dice su sonrisa y en sus ojos puedo ver verdad.

